Por la Infancia
En Montserrat vivimos el Día de los Derechos de la Infancia como una oportunidad para reafirmar algo que forma parte de nuestra identidad: el compromiso cotidiano con el bienestar y el respeto a cada uno de nuestros alumnos y alumnas.
Más allá de una fecha señalada, como comunidad educativa trabajamos para que estos derechos estén presentes en la convivencia, en las aulas y en cada decisión que se toma. Las actividades que se hacen en este día, por tanto, no son solo un recordatorio, sino la confirmación de un esfuerzo diario por construir un entorno seguro, inclusivo y acogedor para todos los niños y niñas.
En Primaria se han realizado varias actividades para celebrar el Día de los Derechos de la Infancia. El alumnado ha creado murales y dibujos que representan sus derechos más importantes, como el derecho a la educación, al juego y a la protección, entre otros.

Además, en clase se han dedicado tiempos a conversar sobre por qué estos derechos son esenciales y cómo ellos y ellas también pueden contribuir a que se respeten y sean promovidos en su vida cotidiana.
Este curso también se ha realizado una Asamblea de Delegados y Delegadas con el Equipo Directivo con el objetivo de visibilizar el derecho a la participación de la Infancia y trabajar con el alumnado el poder de su palabra como herramienta para mejorar la convivencia, la organización del aula y la vida escolar.
A diferencia del curso pasado, este año se han realizado dos cámaras de delegados y delegadas; una en Primaria y otra en ESO/Bachillerato.

En este “Desayuno de ideas” el objetivo ha sido tratar sobre algunos aspectos metodológicos del centro adaptados a cada etapa :
- Sin Muros.
- Carrusel.
- Grupos Interactivos.
- Proyecto de patios.
- Docencia compartida.
- El paso de Primaria a la ESO.
- La orientación profesional en nuestro cole.
- Cosas que nos gustan y cosas que no.

Además de ser un momento para trasladar sus opiniones y sugerencias al Equipo Directivo, este encuentro se convierte también en una jornada de convivencia intergeneracional en la que surgen conversaciones muy interesantes entre los estudiantes más mayores y más pequeños del centro.
Es una oportunidad para hablar de las metodologías del centro de manera longitudinal y nos aporta información para seguir mejorando cada día nuestra práctica educativa.
De esta manera, esta jornada se convierte en un impulso más para seguir cuidando aquello que ya se vive en el centro: una escuela donde la infancia se siente escuchada, protegida y valorada.