Movimiento, juego y convivencia en el Día de la Educación Física
Un año más, hemos disfrutado en Infantil y Primaria del tradicional Día de la Educación Física, una iniciativa que busca fomentar hábitos de vida saludable, el gusto por el deporte y la convivencia entre iguales, en línea con un enfoque educativo que apuesta por el aprendizaje activo y cooperativo.
Desde primera hora de la mañana del jueves 30, los espacios abiertos del colegio se transformaron en escenarios de juego, movimiento y diversión, donde niños y niñas tuvieron la oportunidad de participar en una amplia variedad de propuestas adaptadas a cada etapa educativa.
Las amigas y amigos de 3 años estaban disfrutando en la Granja Escuela así que las clases de 4 y 5 años se organizaron para llevar a cabo una serie de juegos colaborativos para disfrutar también de este día en el que nos pondríamos a mover el cuerpo. Se plantearon una serie de juegos y todo el alumnado pudo disfrutar de todos ellos en una rueda deportiva. Así, disfrutaron de volleyball, “el suelo es lava”, basket, “la cola del zorro”, “la bruja piruja” y “tulipán”. Fue todo un éxito y nadie quería parar de jugar acompañados por el ritmo de la música.
En el primer ciclo de Primaria, la actividad principal fue un rotativo de siete juegos en el que el alumnado participó en grupos mezclados por clases. Por su parte, en el segundo y tercer ciclo de Primaria, la jornada estuvo centrada en la práctica de distintos deportes, permitiendo al alumnado experimentar diversas disciplinas y desarrollar habilidades motrices en un entorno lúdico. Además, se mantuvieron las tradicionales actividades alternativas dirigidas a quienes prefieren disfrutar de la actividad física desde un enfoque no competitivo, garantizando así una participación inclusiva y respetuosa con los distintos intereses del alumnado.
La jornada, organizada por el Departamento de Educación Física, tuvo como objetivo no solo promover la actividad física, sino también transmitir valores como el respeto, la cooperación y el disfrute compartido, pilares esenciales del deporte y del proyecto educativo del centro.
En este sentido, el fair play o “juego limpio”, ya plenamente consolidado en todas las actividades que se realizan desde el Departamento de Educación Física, volvió a estar muy presente durante toda esta jornada. Más allá del cumplimiento de normas, el alumnado puso en práctica actitudes como el respeto hacia compañeros y rivales, la aceptación de los resultados y la valoración del esfuerzo propio y ajeno. Este enfoque, trabajado de forma continuada en las clases de Educación Física, contribuye a que el deporte se convierta en una herramienta educativa que fomenta la convivencia positiva y el desarrollo personal.
Con iniciativas como esta, en Montserrat reafirmamos nuestro compromiso con una educación que integra el movimiento, el bienestar y la convivencia como elementos fundamentales del aprendizaje.