La pradera de San Isidro en el cole
Claveles, mantones, rosquillas, chotis y mucha, mucha fiesta. El cole ha vuelto a engalanarse para celebrar una de las citas más castizas y esperadas del curso: nuestra verbena de San Isidro.
Desde hace semanas, los pasillos han estado oliendo a témpera, a papel de seda y a preparativos de última hora. Porque cuando llega mayo… el colegio Montserrat se transforma. Y no hay aula, ventana o rincón que se libre de un bonito "mantón" (de papel, claro) o de algún farolillo.
En Infantil llevaban semanas ensayando sus bailes, preparando claveles, farolillos y han tenido tiempo hasta de preparar las tradicionales rosquillas ¡Riquísimas!. En Primaria no faltaron los chulapos y chulapas, los mantones imposibles de colocar y alguna que otra parpusa torcida
Mientras tanto, en Secundaria, el asunto se ponía serio. O casi. Casetas, juegos, pruebas, música y carreras de última hora para que todo estuviese listo antes de que empezara la fiesta. El pregón, preparado con mucho esfuerzo y dedicación, por alumnado de 1º de ESO dió inicio a la verbena.
Como todos los años, el alumnado mayor se convirtió en experto verbenero por un día: como si estuvieran montando auténticas casetas en la pradera.
Y claro, no podía faltar la música. Porque una verbena sin chotis es como San Isidro sin rosquillas. A ratos el patio parecía una plaza madrileña y, a ratos, un alocado concurso de vueltas y tropezones.
Durante toda la jornada estuvimos compartiendo juegos, bailes y muchas ganas de pasarlo bien. Porque si algo tiene nuestra verbena es que consigue que todo el cole vaya al mismo compás.
Ahora toca recoger chocolaterías, guardar los claveles y empezar la cuenta atrás para la próxima.
¡Hasta el próximo San Isidro, chulapos y chulapas!