La Noche Mágica se llena de ilusión y aventuras
Un año más, y siguiendo una tradición muy especial en la Escuela Infantil, hemos celebrado la esperada “Noche Mágica” con el alumnado de 5 años. Una experiencia inolvidable que, curso tras curso, se convierte en uno de los momentos más emocionantes para nuestras niñas y niños.
La tarde del viernes fueron llegando al colegio las alumnas y alumnos de las clases de Serpientes, Jirafas y Lemures. Las profesoras les esperaban con todo preparado: las aulas ambientadas con luces cálidas y las camitas dispuestas en las clases de 3 años. Fue realmente especial porque cada grupo durmió en el aula en el que empezaron esta etapa educativa, cerrando así un círculo. Los niños y niñas fueron organizando su espacio, colocando sus sábanas y sacos de dormir, mientras crecía la emoción por todo lo que estaba por venir.
Una vez instalados, bajaron al patio, donde el alumnado de 1º y 2.º de ESO había preparado con mucho cariño diferentes actividades para ellos. Pintacaras, cuentacuentos y otras propuestas llenaron de risas y diversión los primeros momentos de la velada, favoreciendo además un bonito encuentro entre etapas educativas.
Más tarde, en el Patio de la Constitución, formaron grandes círculos para compartir la cena que cada uno había traído de casa.
Tras reponer fuerzas, llegó el momento de lavarse los dientes, ponerse el pijama y prepararse para una de las actividades más esperadas de la noche: “la exploración nocturna del colegio”.
Linterna en mano, las niñas y niños recorrieron los pasillos y rincones del centro descubriendo espacios conocidos bajo una luz completamente diferente. La oscuridad, las sombras y el silencio transformaron el colegio en un lugar lleno de misterio y aventura, despertando su curiosidad e imaginación.
Al finalizar la exploración, regresaron a las aulas para descansar. Las clases estaban acondicionadas con ventiladores para hacer más llevaderas las altas temperaturas de este temprano verano madrileño, permitiendo que todas y todos pudieran dormir cómodamente.
A la mañana siguiente, antes de la llegada de las familias, todos los peques colaboraron en la recogida y organización de los espacios utilizados. Como broche final, compartieron un gran baile de despedida que puso el punto final a esta experiencia tan especial.
Sin duda, ha sido una noche preciosa, llena de descubrimientos, alegría, convivencia y, sobre todo, mucha magia. Un recuerdo que permanecerá durante mucho tiempo en la memoria de nuestras niñas y niños.